viernes, 23 de marzo de 2012

Día 27: San Telmo-La Boca

Hoy hemos recorrido dos de los barrios más auténticos de la capital argentina: San Telmo y La Boca.
Hemos comenzado el día paseando por las calles de San Telmo, acompañados por otros chicos del hostel. Éste era un barrio antigua que desde hace años se ha ido rejuveneciendo gracias a la llegada de jóvenes emprendedores que le han dado otra cara al vecindario. Recorriendo sus callejuelas se observa que destacan las tiendas de antigüedades, de artículos de segunda mano y de ropa de jóvenes diseñadores. Es una zona muy viva con mucho ambiente en la calle.
En una de las plazoletas nos hemos encontrado con Mafalda, la famosa pequeña reivindicativa es muy popular aquí.
Más tarde hemos entrado en el Mercado de San Telmo, que generalmente abre los domingos, aún así hemos encontrado algún puesto abierto. En este mercado se mezclan los puestos de fruta y verdura con los de artículos usados, antigüedades, bolsos de cuero, colgantes y pendientes de plata…Merece la pena entrar a echar un vistazo porque se encuentran cosas muy curiosas.
Hemos dedicado un ratito a recorrerlo y comprar algo de fruta y después hemos entrado a la casa de los Ezeiza (una de las primeras familias españolas que se afincó en Buenos Aires y cuyo apellido da nombre al Aeropuerto Internacional).

Mercado de San Telmo



La casa mínima. San Telmo



Mercado San Telmo

Casa Ezeiza



Después de esto hemos cogido el bus para ir a La Boca, concretamente a El Caminito, una de las zonas más pintorescas de la ciudad.
Aunque ahora se trata de una atracción turística, antiguamente fue uno de los barrios donde se asentaban los primeros inmigrantes y las familias más humildes.
Nos ha encantado su colorido y no hemos dejado pasar la oportunidad de probar un auténtico choripan, con su salsita chimichurri incluida,mmmmm….¡buenísimo!








Futuros choripanes


La Boca.Caminito
Y después de comer hemos vuelto para echarnos una siesta y relajarnos antes del espectáculo de tango que nos esperaba esta noche. Hemos disfrutado mucho la intensidad con la que viven su baile, la fuerza que desprenden y la emoción que genera su música. No nos podíamos ir sin vivirlo.
¡Un beso!





Día 26: Buenos Aires; La Recoleta

Después de descansar unas horas de tanto bus amanecimos en el América del Sur. Se trata de un hostel que más bien parece un hotel, con un personal muy amable, buena limpieza y un gran desayuno del que hemos dado buena cuenta.
Con energías renovadas hemos cogido un bus que nos ha llevado al barrio de La Recoleta. Subirse en un bus urbano en Buenos Aires es toda una experiencia, debido al tráfico y la manera de conducir de los porteños, un tanto agresiva.
Nuestra primera visita del día ha sido a la Parroquia del Pilar, un templo pequeño pero muy bonito con algunas tallas del siglo XVIII y otras del 2005 (Madre Teresa de Calcuta).
Después de esta parada nos hemos encaminado hacia el popular cementerio de La Recoleta, lugar donde descansan en impresionantes mausoleos multitud de personalidades como Evita Perón o el Sr. Pellegrini, primer presidente de la nación.
El camposanto de cuatro hectáreas se encuentra abarrotado de panteones, de todos los tamaños, estilos…Por ello el Cementerio de La Recoleta es un referente en lo que  a arquitectura fúnebre se refiere.


Mausoleo de Carlos Pellegrini

Detalle del panteón de Eva Perón



Tras un paseo para contemplar este curioso lugar nos hemos dirigido hacia Avenida Del Libertador, un impresionante paseo con numerosas zonas verdes, carril bici, zonas donde practicar deporte. Por aquí hemos encontrado el Museo Nacional de Bellas Artes, el Palais de Glace, la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de Arte Decorativo o la Plaza de las Naciones Unidas.
En esta avenida nos hemos detenido para visitar un jardín japonés. Una vez dentro es como si te trasladaras al mismísimo país nipón. Está lleno de azaleas, magnolios, prunus y una pequeña muestra de bonsáis. Todas las construcciones dentro del jardín son de estilo japonés, así como el lago central, en el que además de puentes de tipo oriental hemos encontrado un pequeño criadero de carpas de colores.

Después de nuestro momento zen caminamos por la Avenida Sarmiento, bordeando el parque zoológico hasta la Avenida Santa Fé. Una vez pasado el zoo hemos entrado en el Jardín Botánico de Carlos Thays, un paisajista francés afincado en Buenos Aires que diseñó con mucho gusto parte de los jardines de la ciudad.
Entre invernaderos acristalados de principios del siglo XX y fuentes de estilo francés hemos almorzado un Super Pancho (o como nosotros lo conocemos, perrito caliente). Y ya con la tripa llena continuamos hasta Avenida Santa Fé, donde hemos pasado el resto de la tarde recorriendo sus aceras abarrotadas de gente y comercios.

Con las piernas un poco cargadas después de la caminata (las distancias en Buenos Aires parecen interminables) hemos tomado el bus de regreso hacia nuestro hostel, donde nos hemos preparado una ensalada bien fresquita que nos ha devuelto a la vida.
Mañana visitaremos La Boca. Os seguiremos contando.
Un beso fuerte.


Papá,podrías haberte venido con nosotros, jejejeje

Días 24 y 25: San Antonio de Areco


Llegamos a Buenos Aires a las 9:45, con casi dos horas de retraso. Y no contentos con las 14 horas de bus que llevábamos puestas, decidimos subirnos en otro con destino San Antonio de Areco, un pueblo de unos 20000 habitantes a dos horas de la capital, famoso en todo el país por sus artesanos, de mucho prestigio y calidad.

Una vez allí, derechitos a Alma de Proa, la coqueta posada donde nos alojamos. Llegamos acompañados de Juan Carlos y José, dos simpáticos canarios con los que coincidimos en la estación de bus de San Antonio. Allí nos esperaba Magda, la encargada, quien después de acomodarnos nos dio algunos consejitos sobre los artesanos a visitar y los lugares más representativos del pueblo.








Una duchita fría (el calor en este sitio es sofocante) y a comer algo a El Tokio, un viejo boliche con solera donde sirven un delicioso sándwich vegetal y un buen entrecot.
El Tokio



La Esquina de Merti, otra antigua pulpería
Con Juan Carlos y Pepe, nuestros amigos canarios. Nos invitaron a comer
Después de una buena comida y un delicioso helado de tramontana volvimos a la posada para recoger las bicis que gratuitamente nos prestaron para recorrer el pueblo.

Estábamos viendo talleres de platería cuando nos sorprendieron los truenos y relámpagos, preludio de una fuerte tormenta que decidió descansar sobre San Antonio, calándonos hasta los huesos. El cielo se volvió negro y la actividad de la calle cesó.

A la mañana siguiente el cielo seguía encapotado pero Magda nos dio los buenos días con un estupendo desayuno, digno de mención.


Sin lluvia y con otro ánimo retomamos las bicis, recorriendo poquito a poco la mayoría de los talleres de artesanía que hay en la ciudad: plateros, talabarteros, sogueros (artesanos que tejen con tientos, finos hilos de piel de potro o vaca, aparejos para caballos, cabos de cuchillos, fustas, etc).

Hemos visto auténticas joyas, obras de arte al alcance de muy pocos. Es increíble la maestría de estos artesanos.

De este pueblo han salido muchos bastones para los presidentes nacionales, preciosos cuchillos de coleccionista, hebillas, yuntas (típica hebilla articulada), rastras (típico ornamento para los cintos gauchos), todo tipo de objetos de cuero crudo…
Taller de soguero
De los muchos motivos que decoran estas piezas los más tradicionales son: la estrella federal, la cruz pampa, la flor de lis, el trébol de cuatro hojas o las plumas de ñandú.

Los precios se salen de nuestras posibilidades, si bien lo valía, debido al fino trabajo de estos profesionales.

Nos ha sorprendido gratamente que la mayoría de los artistas son jóvenes que te explican con gusto el proceso de elaboración de sus creaciones. Es una pena que en España este tipo de trabajos artesanos se estén perdiendo.
Trabajo de talabartero

Después de devolver las bicis y cargar el petate, de vuelta a nuestro segundo hogar: el bus. Esta vez (y será la última) de camino a Buenos Aires.

Y aquí estamos, en el Hostel América del Sur, en pleno barrio de San Telmo, cuna del tango.

¡Buenas noches familia!

miércoles, 21 de marzo de 2012

Día 23: Mendoza-Parque del Gral. San Martín

Hoy hemos decidido tomarnos un día de relajación. Para conseguirlo nos hemos dirigido al Parque General San Martín de Mendoza, el pulmón de la ciudad.
Una inmensa zona verde donde acuden los mendocinos para disfrutar en familia al aire libre.

Hablar se queda parque se queda corto ya que se trata de una extensión enorme que acoge en su interior un zoológico, la Universidad de Cuyo, el Cerro de la Gloria (con monumento en honor al General San Martín incluido), un lago con club de regatas y enormes zonas verde en las que relajarse.
Reja inglesa de la entrada al parque

Primero, y como no podía ser de otra manera, entramos en el zoo (Juan visita los zoos de casi todas las ciudades a las que viaja) y hemos de decir que nos sorprendió gratamente por su tamaño y ambientación aunque algunos recintos eran pequeños. No hay gran variedad de animales pero si una buena selección de la fauna argentina, destacando pumas y jaguares.
Tras la visita al zoo nos fuimos cerca del lago, a tumbarnos en la hierba y a tomarnos los últimos bocadillos de nuestra reserva de ibéricos.

Después de un buen bocata y una mejor siesta tocaba regresar al hostel, coger las mochilas y después de despedirnos de la gente de allí, ir hacia la terminal para coger el último bus de largo recorrido de nuestro viaje.
ZzZzZz...

Próxima parada…Buenos Aires.

Día 22: High Andes.

     Esta mañana nos han recogido a las 7:15h. ¡ Vamos al Aconcagua!, el pico más alto de todo el continente americano con nada más y nada menos que 6.962m.

     Pero antes de llegar allí hicimos algunas paradas atravesando la región de Cuyo, que deriva de la palabra cuyunches, que en lengua indígena quiere decir "gente del desierto".

Sobre las vías del tren transandino

- La primera parada ha sido en Potrerillos, un dique que ha originado la formación de un lago y ha convertido el lugar en una meca del rafting en Argentina debido a los periódicos desembalses de
     agua.

-Valle Uspallata, que significa "valle de la muerte". Recibe este nombre por los sngrientos  
  enfrentamientos entre Mapuches y Araucanos, dos etnias que habitaron esta región originariamente.

-Los Penitentes: un centro de esquí.

-Cementerio del Andinista: un lugar con cierto aire romántico donde descansan muchos de los  
  montañeros que han perdido la vida a manos del Aconcagua y otras feroces cumbres.

-Puente del Inca: Una formación natural de tierra y arena con paredes en tonalidades amarillas debido  a la alta concentración de azufre de la zona. Antiguamente había un hotel (propiedad de los
 hermanos que diseñaron el ferrocarril transandino que comunicaba Mendoza con Chile) que
 explotaba la utilización de las aguas termales que caracterizan a esta zona.

Panorámica del Puente del Inca

Detalle del azufre en las paredes del puente

     En el año 1.961 hubo una avalancha de nieve que derrumbó parte del hotel y, aprovechando esta situación, el ejército derrumbó el resto para conseguir que el disfrute de las aguas termalesfuera público. Lamentablemente hemos llegado tarde pues en 2.005 se declaró zona protegida y por tanto se prohibíó el acceso, ya que los científicos determinaron que el puente se está derrumbando poco a poco. Actualmente sólo se permite el acceso por el puente a los guardaparques y a los artesanos que tiñen con aguas sulfurosas sus productos que luego venden en la pequeña feria de artesanía ubicada a unos metros del puente.

Objetos que colocan en el arroyo de aguas sulfurosas para que queden impregnados del azufre; se venden como souvenirs
- Y ya por fin entramos en el Parque Aconcagua, en el corazón de los Andes. Antes de continuar, hay que explicar que los Andes son un conjunto de 3 cadenas montañosas. La primera que encontramos desde Mendoza hacia el Aconcagua es la Precordillera, con picos que alcanzan los 3.500 msnm. La siguiente es la Cordillera Central, siendo el Cerro Plata su cumbre más alta con 6.000 msnm. Y por último, haciendo de frontera natural entre Chile y Argentina, la Cordillera Principal, con dos cimas imponentes: el bestial Aconcagua y el Volcán Tupungato. Todo este conjunto andino se originó tras el choque de dos placas tectónicas: la Placa Sudamericana y la Placa Nasca.

     Tras dejar el bus, hicimos una pequeña ruta de dos horas hacia la base del Aconcagua, llegando a una altura de 3.000 msnm. A esta altitud nosotros que no estamos acostumbrados ya empezábamos a sentir la menor concentración de oxígeno, notábamos que nos fatigábamos más. Tampoco resultó muy incómodo, sólo tenías que rebajar un poquito el ritmo. Hubo algunos de los que venían con nosotros que tuvieron un poco de dolor de cabeza.., pero nad amás.






 
     Antes de llegar, pasas por una par de lagunas, como la de Los Horcones; preciosas y pequeñas masas de agua formadas tras los deshielos.

     Los ascensos al Aconcagua sólo están permitidos de noviembre a abril más o menos y suelen intentarlo 500 andinistas al año.., consiguiendo hacer cumbre sólo el 10%.Algunos se quedan en el camino y cada año la montaña se cobra 5-6 vidas. Este año ha sido piadosa y sólo se ha llevado a un montañero cuyo cuerpo sigue en las nieves, perdido.

Grupo de la excursión

     Tras relajarnos con las vistas de esta colosa de los Andes, nos dirigimos de regreso a la furgoneta para comenzar la vuelta a Mendoza.

     ¡ Y a descansar que mañana toca día de parque !

  Besos



P.D:
Esta foto es una muestra de cómo se las gastan aquí los mosquitos...
  

Día 21: Bike & Wine tour

    Si hay algo a lo que no podemos renunciar en Mendoza es a una ruta por alguna de sus bodegas. La idea de esta excursión era conocer de primera mano el proceso de elaboración del vino en Argentina. Para ello visitamos tres bodegas haciendo un tour en bici, dos de ellas de tipo tradicional y la otra con métodos de producción industrial.

    Nuestra primera parada fue Bodegas Cecchin, una empresa familiar que elabora vino ecológico, ya que no emplean ningún tipo de fertilizante, pesticida o producto químico. Tras la explicación del método de producción (elaboran todo de manera manual, exceptuando el prensado de la uva para el que utilizan la única máquina de las instalaciones) realizamos una degustación de tres de sus vinos: un moscatel (nada que ver con el nuestro), un cavernet y la joya de la casa, un malbec 100% orgánico que tiene el honor de ser el único de esta categoría en toda Argentina.


 







    Con el sabor a vino en la boca cogimos las bicicletas y nos dirigimos a la segunda bodega: Vistandes. Esta empresa elabora sus caldos mediante un proceso industrial.
 
    Paseamos por todas las salas que intervienen en la producción.
 
    Y de vuelta a la sala de catas. Si la primera bodega nos agradó bastante, a esta segunda no supimos verle nada especial, si bien es cierto que no somos precisamente unos entendidos.

 


Tanques donde se realiza la fermentación



    Con el vino haciendo de las suyas en nuestras cabezas nos dirigimos a la tercera y última bodega: Viña el Cerno, otra empresa de tipo familiar. En esta última nos llevaron directamente a la cata y pudimos probar las tres principales líneas de la casa: Wayna, Utopia y Malbec edición especial.

    La vuelta a Mendoza fue en furgoneta, por comodidad y seguridad. La empresa no se hace responsable del estado en el que se vuelve ni sus consecuencias.








    Como llegamos pronto a Mendoza decidimos dedicar la tarde a una actividad que teníamos un poco olvidada: COMPRAS.


    Hoy ha sido un día divertido. Y mañana volvemos a la montaña.

    ¡Besos!