viernes, 23 de marzo de 2012

Día 26: Buenos Aires; La Recoleta

Después de descansar unas horas de tanto bus amanecimos en el América del Sur. Se trata de un hostel que más bien parece un hotel, con un personal muy amable, buena limpieza y un gran desayuno del que hemos dado buena cuenta.
Con energías renovadas hemos cogido un bus que nos ha llevado al barrio de La Recoleta. Subirse en un bus urbano en Buenos Aires es toda una experiencia, debido al tráfico y la manera de conducir de los porteños, un tanto agresiva.
Nuestra primera visita del día ha sido a la Parroquia del Pilar, un templo pequeño pero muy bonito con algunas tallas del siglo XVIII y otras del 2005 (Madre Teresa de Calcuta).
Después de esta parada nos hemos encaminado hacia el popular cementerio de La Recoleta, lugar donde descansan en impresionantes mausoleos multitud de personalidades como Evita Perón o el Sr. Pellegrini, primer presidente de la nación.
El camposanto de cuatro hectáreas se encuentra abarrotado de panteones, de todos los tamaños, estilos…Por ello el Cementerio de La Recoleta es un referente en lo que  a arquitectura fúnebre se refiere.


Mausoleo de Carlos Pellegrini

Detalle del panteón de Eva Perón



Tras un paseo para contemplar este curioso lugar nos hemos dirigido hacia Avenida Del Libertador, un impresionante paseo con numerosas zonas verdes, carril bici, zonas donde practicar deporte. Por aquí hemos encontrado el Museo Nacional de Bellas Artes, el Palais de Glace, la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de Arte Decorativo o la Plaza de las Naciones Unidas.
En esta avenida nos hemos detenido para visitar un jardín japonés. Una vez dentro es como si te trasladaras al mismísimo país nipón. Está lleno de azaleas, magnolios, prunus y una pequeña muestra de bonsáis. Todas las construcciones dentro del jardín son de estilo japonés, así como el lago central, en el que además de puentes de tipo oriental hemos encontrado un pequeño criadero de carpas de colores.

Después de nuestro momento zen caminamos por la Avenida Sarmiento, bordeando el parque zoológico hasta la Avenida Santa Fé. Una vez pasado el zoo hemos entrado en el Jardín Botánico de Carlos Thays, un paisajista francés afincado en Buenos Aires que diseñó con mucho gusto parte de los jardines de la ciudad.
Entre invernaderos acristalados de principios del siglo XX y fuentes de estilo francés hemos almorzado un Super Pancho (o como nosotros lo conocemos, perrito caliente). Y ya con la tripa llena continuamos hasta Avenida Santa Fé, donde hemos pasado el resto de la tarde recorriendo sus aceras abarrotadas de gente y comercios.

Con las piernas un poco cargadas después de la caminata (las distancias en Buenos Aires parecen interminables) hemos tomado el bus de regreso hacia nuestro hostel, donde nos hemos preparado una ensalada bien fresquita que nos ha devuelto a la vida.
Mañana visitaremos La Boca. Os seguiremos contando.
Un beso fuerte.


Papá,podrías haberte venido con nosotros, jejejeje

No hay comentarios:

Publicar un comentario