El despertador suena a las 7:00. Desayunamos deprisa para comenzarel trekkimng que nos llevará tras 12 km. a La Laguna de los Tres, a los pies del increíble Fitz Roy.
| ¿Cirugía general o cirugía vascular? |
El camino transcurre entre bosques de lengas y ñires. De vez en cuando la vegetación se despeja para regalarnos una maravillosa vista del cerro y los glaciares que lo escoltan.
El camino es agradable en los priemros tramos, con una senda bastante afable entre arroyos que se forman por el deshielo. Una vez que llegamos a la zona de acampe de Poincennot nos esperaba lo peor, una hora y media de subida por una senda de fuerte pendiente y mucha piedra suelta que difilcutaba el ascenso, mucho desnivel en poca distancia... un auténtico "rompepiernas".
Poco a poco íbamos devorándole metros al camino y veíamos cada vez más cerca la enorme pared de piedra del Fitz Roy.
Tras mucho esfuerzo y algunas paradas conseguimos asomarnos al collado que separa la subida de nuestro destino, La Laguna de los Tres. En ese momento todo mereció la pena, el bocadillo sabía mejor y el agua de la laguna nos hizo olvidar el dolor de piernas.
Después de descansar y embobarnos con el paisaje comenzamos el descenso. Nuestra rodillas sufrieron mucho con tanta pendiente y piedra suelta.
Para realizar la bajada a El Chaltén escogimos otra senda diferente que pasa al lado de La Laguna Capri, también un paraje precioso.
| Juan "cazó" este Carpintero patagónico, una especie difícil de ver. |
Después de llegar al pueblo y celebrar la ruta con un helado artesano ( limón y frambuesa para Ana y calafate con tramontana para Juanillo) cogimos el bus de regreso a El Calafate. Llegamos a las 22:30 y al "sobre" de cabeza. Mañana nos espera un avión.
Maravillosos parajes, estampas de cuadros o de postales. Debe ser impresionante estar allí.
ResponderEliminarLas lagunas una verdadera gozada y la pared rocosa increible.
Elo tiene toda la razón!!!! tiene que ser impresionante estar allí, verlo en vivo y en directo, formar parte de esa maravilla. Aunque eso sí, también hay que decir que entre tanta montaña gigastesca y tanto glaciar monstruoso, pareceis hormiguitas chiquititas... EH!!! que suerte lo del pájaro carpintero! Os seguimos día a día! Los papis (aunque no comenten, ya lo hago yo por ellos) os mandan muchos besos y están encantados con vuestro blog. Besos!
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